"Girl you've gotta love your man
Take him by the hand
Make him understand
The world on you depends
Our life will never end
Gotta love your man"
Nunca paraba de hablar frente a ella, era una alma parlanchina sin límites. No conocía de silencios a la hora de conversar, especialmente si se estaban fijando uno al otro. Algo lento, pero seguro, aumentaba más palabras a ese texto oral, a pesar de no poseer un gran vocabulario. La mujer quedaba muda, escuchandolo atentamente, o eso aparentaba.
Su voz no era precisamente sensual, a veces entorpecía al buscar la palabra correcta, pero no se asustaba ni paraba. Disfrutaba con hacerla reir, sacarle una sonrisa y mantenerla alegre. Fluian sin contratiempos sus únicas situaciones y , sin saber por qué, sus corazones latían sin prisas ni reproches.
Pero no todos los cuentos son de hadas, menos el que vivimos. Pronto todo regresó a su normalidad, donde uno y otro fingían no conocerse, aludían que solo fue cosa del momento, cosa de su juventud. Se alejaron, tomando diferentes aires. Él, por su parte, nunca vio tantos aviones surcar los cielos. Ella jamás odio tanto tener su casa cerca al aeropuerto.
GOLD IS GOD
Hace 23 horas







0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada