El señor miraba intrigado a su hijo, su fantasía lo asombraba a cada respiro. Mientras le comentaba que había visto a párpados cerrados, sus pupilas penetraban más y más en lo profundo de su ser, considerado por él, único e imprevisible.
Los ojos del niño iban de aquí para allá. Relataba su historia con tal emoción y fervor, que los clientes vecinos de la mesa lo admiraban a boca cerrada. Sus expresiones, pensaba el padre, deben hacerles recordar a su infancia, que aún quieren revivir.
El pequeño, por su parte, revivía con intensidad lo poco que recordaba.
Detenía su recordar por momentos, no quería serle infiel a su cuento. Movía sus manos, como si su imaginación fuese palpable, creando su propia realidad. Algo que, sin darse cuenta, atraía las miradas de los presentes. Escapar de la realidad no era su cometido, menos con su padre, pero había transformado esa atmósfera fría de invierno, en una eterna primavera.
- La cuenta por favor.
El cuento se esfumó. El soberbio viento golpeó las servilletas, haciéndolas volar al azar. Se había olvidado por completo de donde estaba, quién era y qué hacía allí.
- Tranquilo, – lo miró con cara serena – sígueme contando camino a casa.
Entonces volvieron las memorias, todo, bueno casi. Y tan alegre como comenzó el sueño, tan alegre lo terminó.
GOLD IS GOD
Hace 23 horas







5 comentarios:
Deberías escribir un libro =)
y yo sería la primera en leerlo jaja
oie..ya leí tokio blues!!! jaja muy bueno en verdad. A pesar de que hubo algunas partes que no me gustaron mucho, en general es un bueno libro.
Gracias por recomendarmelo.
Saludos
jaja gracias por el comment :D
De hecho pienso escribir uno, pero por ahora estoy en un proceso de "digestion" y no eescribo tan seguido como antes...
Probablemente haga un recital de poesia en el Averno, con 3 amigos mas, pero tenemos que ver la disponibilidad : /
en fin, de nada por la recomendacion, y gracias por el elogio =)
:O
oie..si llegas a hacer el recital me avisas =)
y voy a apoyarte jajaja
Escribes chvre tio.
Seguiré tu blogger.
El cuento se esfumó. El soberbio viento golpeó las servilletas, haciéndolas volar al azar. Se había olvidado por completo de donde estaba, quién era y qué hacía allí.
Me ha encantado este retazo especialmente porque me he identificado con él...
Un beso
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